Ciudad De México, 18 de abril de 2026.- Durante 2025 se registraron en México 10 asesinatos de ambientalistas y defensores del territorio, una cifra menor a los 25 reportados en 2024, lo que convierte al año pasado en el segundo menos letal para este sector en una década, informó el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA).
A pesar de la reducción en homicidios, el organismo señaló que no ha habido una mejora sustancial en la situación, ya que se documentaron 135 eventos de agresión en 2025, frente a 94 del año previo. En términos de agresiones específicas, la cifra ascendió a 314 en 2025, comparado con 236 en 2024. Además, se notificaron tres desapariciones; dos personas fueron encontradas con vida y una permanece con paradero desconocido.
El CEMDA identificó al Estado en sus distintos órdenes de gobierno como el principal agresor, al participar en 76 eventos, lo que representa el 56.2% del total. Le siguen la delincuencia organizada con 13 eventos (9.6%) y las empresas privadas con 12 (8.8%). Gustavo Alanís, representante del centro, aclaró que «no se tuvo registro de ejecuciones extrajudiciales, es decir, asesinatos perpetrados directamente o por orden de algún agente del Estado».
Las formas de ataque más utilizadas fueron la estigmatización (28%), la intimidación (13%) y la difamación (11%), las cuales en conjunto representan el 53.8% del total. Estas agresiones se han producido tanto de forma física como virtual, incrementándose el uso de plataformas digitales contra organizaciones como Oceana, Greenpeace, Nuestro Futuro, Oxfam, Fundar y el propio CEMDA.
Las víctimas principales fueron integrantes de organizaciones de la sociedad civil y pueblos o comunidades indígenas, que representan el 75% de los casos. Las comunidades que más recibieron ataques fueron las nahuas, zapotecas y mazatecas, seguidas por chontales, otomíes, mayas, purépechas y mixtecas. Geográficamente, los asesinatos se distribuyeron en tres casos en Jalisco, dos en Oaxaca, dos en Guerrero, y uno en cada uno de los estados de Morelos, Puebla y Michoacán. Por otro lado, los estados con mayor concentración de agresiones fueron Ciudad de México (39), Puebla (20) y Oaxaca (17).
Los sectores con mayor riesgo fueron el hídrico con 29 eventos, biodiversidad con 22, vías de comunicación con 18 y el sector energético con 16. Respecto al género de las víctimas en 2025, 158 correspondieron al sexo masculino, 89 al femenino y en 76 casos no pudo determinarse este dato.
Entre los casos destacados de 2025 se encuentra el asesinato de Cristino Castro Perea (‘Tino Castro’), de 63 años, integrante del colectivo de defensores ambientalistas de Barra de la Cruz, ocurrido el 2 de marzo en Santiago Astata, Oaxaca, quien contaba con medidas de protección al momento del crimen. También se registró un atentado armado contra Manuel Nava Silva, activista de la Cooperativa Bosque Don Roberto, el 21 de enero en Santa Rosa, Xalapa, Veracruz.
En lo que va de 2026, ya se han reportado dos asesinatos: el de Nazaret Cortés Velasco en Oaxaca el 19 de marzo y el de Roberto Chávez en Michoacán el 12 de abril. Asimismo, Erick Saracho, director de Alianza Jaguar, sobrevivió a un ataque armado el 11 de marzo en Nayarit. Sobre la tendencia de violencia, Gustavo Alanís declaró: «Si bien hay que reconocer que esta cifra afortunadamente es menor a las de años anteriores, no necesariamente significa que haya mejoría en la situación, ya que es claro que no ha habido descenso sostenido en el número de agresiones», y añadió que «en México nadie previene, nadie investiga, nadie sanciona».




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