El Gobierno de Estados Unidos informó este jueves que aplicará aranceles adicionales a los productos provenientes de naciones que suministren o entreguen petróleo a Cuba, según un decreto del presidente Donald Trump emitido por la Casa Blanca.
Esta medida representa otro paso en las presiones de Estados Unidos sobre Cuba, donde Trump y el secretario de Estado, Marco Rubio, han expresado su deseo de ver cambios políticos pronto.
“El decreto establece un nuevo sistema arancelario que permite a Estados Unidos imponer aranceles adicionales a las importaciones de cualquier país que provea directa o indirectamente petróleo a Cuba”, indicó la Casa Blanca en un comunicado.
Washington sostiene que esta medida se debe a que Cuba apoya a “actores hostiles” para Estados Unidos, su seguridad nacional y su política exterior.
Asegura que Cuba permite la presencia militar e inteligente de estos “agentes malignos” en su territorio, citando a Rusia como ejemplo. También señala que Cuba proporciona refugio al grupo islamista libanés Hezbollah, considerado terrorista por Estados Unidos, y “apoya a adversarios en el hemisferio occidental, socavando las sanciones de EE.UU. y la estabilidad regional”.
La Casa Blanca añade que el Gobierno cubano “persigue y tortura a opositores políticos, niega la libertad de expresión y prensa, obtiene ganancias de la miseria del pueblo cubano e incita al caos al diseminar la ideología comunista en la región”.
Cuba ha enfrentado crecientes presiones desde Estados Unidos tras la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro en un operativo militar estadounidense el 3 de enero.
Maduro es acusado por EE.UU. de narcoterrorismo, narcotráfico y tráfico de armas, cargos que él niega, y desde su asunción al poder en 2013 hasta su derrocamiento este año fue un cercano aliado de Cuba, país que apoyó con exportaciones de petróleo.
Otro proveedor regional de petróleo para Cuba es México, que en 2025 suministró alrededor del 44% del hidrocarburo que la isla recibió desde el exterior, según estimaciones de expertos, más que cualquier otro país.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha declarado esta semana que enviar petróleo a Cuba es “una decisión soberana”. Asegura que México envía el hidrocarburo al país caribeño mediante contratos establecidos por la empresa estatal Petróleos Mexicanos (Pemex) y como ayuda humanitaria.



