Este miércoles, el Senado de la República vota el llamado “Plan B” de la reforma electoral, en un escenario donde Morena cuenta con los votos suficientes para avanzar con su aprobación.
La propuesta contempla medidas orientadas a reducir privilegios de funcionarios electorales, establecer topes en los congresos locales y proyectar la revocación de mandato hacia 2027 como un mecanismo de participación ciudadana.
El dictamen forma parte de una agenda legislativa que busca ajustar el funcionamiento del sistema electoral, con énfasis en la austeridad del gasto público y en ampliar los instrumentos de involucramiento ciudadano en la vida democrática.
La votación de este miércoles será clave para definir el rumbo de la reforma y su impacto en la estructura electoral del país, en medio de un debate político que ha generado distintas posturas a nivel nacional.




