Tras meses de intercambio de insultos, acusaciones mutuas sobre narcotráfico, revocación de visa y amenazas de ruptura diplomática, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, sostuvo este martes su primera reunión cara a cara con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la Oficina Oval de la Casa Blanca.
El encuentro, que duró más de dos horas y se realizó a puerta cerrada, contó con la participación de altos funcionarios: por parte estadounidense, el secretario de Estado Marco Rubio y el vicepresidente J.D. Vance; por Colombia, la canciller Rosa Yolanda Villavicencio y otros ministros. No hubo honores militares ni acceso a la prensa durante la cita, pero ambos líderes salieron con declaraciones positivas y un tono de reconciliación.
Donald Trump calificó la reunión como «muy buena» y afirmó: «No lo conocía en absoluto, y nos llevamos muy bien. Petro se volvió muy amable». El mandatario estadounidense elogió el trabajo conjunto en la lucha contra el narcotráfico y mencionó discusiones sobre «sanciones» (sin dar detalles específicos). Trump también compartió una foto del apretón de manos con la dedicatoria: «Gustavo: un gran honor. Amo a Colombia».
Por su parte, Gustavo Petro describió el diálogo como «optimista y positivo», un «encuentro entre diferentes sin humillaciones de ningún tipo». En rueda de prensa posterior en la embajada colombiana en Washington, Petro destacó que «nos entendimos muy bien» y que «se puede hacer un pacto por la libertad». Agregó que espera «buenas noticias» para Colombia y enfatizó avances en la lucha antidrogas presentados por su equipo.
Los temas centrales incluyeron:
- Lucha contra el narcotráfico (diferencias en enfoques: militar vs. «inteligente y efectivo»).
- Migración y flujo de drogas.
- Venezuela (en el contexto de la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero).
- Energía, sanciones y relaciones regionales (incluyendo Ecuador).
Analistas internacionales coinciden en que se trata de una victoria geopolítica para Petro, quien logró dialogar en igualdad pese a la posición dominante de EE.UU. y el impacto de la operación estadounidense en Venezuela. Sin embargo, no se anunciaron acuerdos concretos ni firmas de documentos; el hermetismo predominó, y fuentes cercanas indican que evaluaciones sobre la salida de Petro de la Lista Clinton dependerían de la transparencia en las elecciones colombianas de mayo 2026.
Este deshielo llega un mes después de la captura de Nicolás Maduro (3 de enero de 2026) en Caracas por fuerzas estadounidenses en la «Operación Determinación Absoluta», un hecho que transformó el tablero regional y parece haber facilitado el tono conciliador.
La reunión marca un punto de inflexión en las relaciones bilaterales tras un año de choques constantes. Mientras tanto, en Colombia, miles de simpatizantes del gobierno salieron a las calles en apoyo a Petro durante la visita.




