El gobierno federal espera que, al finalizar 2026, la recaudación tributaria alcance 5.84 billones de pesos, lo cual significaría un incremento del 10.2 por ciento en comparación con el objetivo para 2025, que es de 5.3 billones de pesos. Este aumento se debe principalmente a la implementación de nuevos impuestos y al incremento de algunos gravámenes desde el 1 de enero de 2026.
Según las estimaciones oficiales, el crecimiento en los ingresos fiscales también dependerá de una mayor actividad económica que fortalezca la recaudación del Impuesto Sobre la Renta (ISR) y del Impuesto al Valor Agregado (IVA), que hasta noviembre pasado representaron el 54.05 por ciento y 27.93 por ciento, respectivamente, de los ingresos tributarios totales.
Aunque las tasas del ISR e IVA permanecerán sin cambios durante 2026, se prevén aumentos en los aranceles a las importaciones, así como en impuestos aplicados a gasolinas, bebidas azucaradas, cigarros, plataformas de comercio electrónico, casinos y apuestas en línea.
De acuerdo con el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) proyecta que los ingresos por impuestos a las importaciones subirán de 151 mil 789.7 millones de pesos en 2025 a 254 mil 756.8 millones de pesos en 2026, lo que implicaría un incremento real del 60.15 por ciento.
Las tasas arancelarias para productos provenientes de países con los que México no tiene tratados comerciales se ubicarán entre 25 y 50 por ciento. En este sentido, el CIEP señaló que, aunque estos impuestos se aplican a mercancías extranjeras, en la práctica son absorbidos por los consumidores nacionales y constituyen una transferencia directa de recursos al gobierno.
En cuanto a los combustibles, la SHCP informó que las cuotas del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) para gasolinas fueron actualizadas; sin embargo, aseguró que este ajuste no se reflejará en el precio final al consumidor debido a la vigencia de la Estrategia Nacional para Estabilizar el Precio de la Gasolina.
Otros aumentos notables incluyen el IEPS a refrescos y bebidas azucaradas, que pasará de 1.6451 pesos a 3.8 pesos por litro. Además, las bebidas con edulcorantes artificiales —como refrescos light y sin calorías— estarán sujetas por primera vez a un IEPS de 1.5 pesos por litro.
Los sueros que no cumplan con las especificaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) tendrán un impuesto de 3.08 pesos por litro, mientras que el gravamen por cigarro subirá de 0.6445 a 0.8516 pesos.
En el sector digital, se estableció una retención del 10.5 por ciento para las plataformas de ventas en línea. Asimismo, el gravamen aplicado a casinos y casas de apuestas en línea aumentará de 30 a 50 por ciento a partir del próximo año.
Finalmente, el costo de los boletos para acceder a museos y zonas arqueológicas administradas por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) subirá de 96 a 210 pesos, aunque los ciudadanos mexicanos tendrán un descuento del 50 por ciento.





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