La presidenta Claudia Sheinbaum abordó en su mañanera la crisis del agua en Guadalajara y dejó en claro la división de responsabilidades: la operación del sistema de agua en la capital jalisciense corresponde al municipio, no al gobierno federal.
La mandataria explicó que una parte importante del agua que llega a Guadalajara proviene del sistema Lerma-Santiago, cuya cuenca nace en el Estado de México. La contaminación de esa agua superficial ocurre cuando municipios a lo largo del recorrido vierten drenajes directamente a los cuerpos de agua nacionales, ya sea porque nunca construyeron un sistema de drenaje separado o porque no tienen planta de tratamiento que cumpla los estándares mínimos.
Sheinbaum citó la Norma Oficial Mexicana 001, que establece la calidad que deben tener las aguas antes de vertirse a cuerpos de agua nacionales. “Muchas veces no se respeta porque a lo mejor los municipios no tienen suficientes recursos para hacer esa obra”, señaló la presidenta.
El gobierno federal, dijo, busca la manera de apoyar a la población de Jalisco en este tema, pero la operación del sistema de agua en Guadalajara es responsabilidad municipal.




