La Selección Masculina de Estados Unidos firmó un debut espectacular y autoritario en la Copa del Mundo de la FIFA 2026 al pasarle por encima 4-1 a su similar de Paraguay, en la actividad correspondiente a la primera jornada del Grupo D. El SoFi Stadium de Inglewood se convirtió en una auténtica olla de presión, vibrando tanto por la exhibición futbolística como por un monumental despliegue policial fuera y dentro del recinto.
En el terreno de juego, las Barras y las Estrellas no dieron margen a la duda. Comandados por un brillante Christian Pulisic, quien se echó el equipo al hombro y orquestó la ofensiva, el combinado norteamericano impuso condiciones desde los primeros minutos con transiciones veloces que despedazaron a la zaga guaraní. Paraguay intentó reaccionar, pero la contundencia de los locales sentenció una goleada que los coloca de inmediato como líderes absolutos de su sector.
Sin embargo, el drama no estuvo ausente, trasladándose a las tribunas y palcos. El partido se desarrolló bajo un operativo de seguridad sin precedentes debido a los fuertes rumores sobre la asistencia del presidente estadounidense, Donald Trump, al palco de honor del estadio. Agentes del Servicio Secreto, policías locales y elementos de seguridad táctica blindaron los accesos al SoFi Stadium, generando retrasos en las entradas e incertidumbre entre los aficionados, aunque al final la jornada concluyó con saldo blanco y fiesta total para los fanáticos locales.




