Apenas iniciados los Juegos Olímpicos de Invierno Milano Cortina 2026, se ha desatado una controversia no deportiva conocida como ‘Penisgate’ o ‘Crotchgate’, que implica acusaciones sobre saltadores de esquí masculinos que se inyectan ácido hialurónico en el pene para obtener ventaja aerodinámica.
Según informes del diario alemán Bild, publicados inicialmente en enero de 2026 y recientemente amplificados, los atletas podrían estar utilizando este procedimiento cosmético común para rellenos labiales o arrugas para aumentar temporalmente el grosor y volumen en la zona genital. El propósito sería modificar las mediciones corporales tomadas con escáneres 3D al inicio de la temporada, permitiendo que los trajes de competición queden más holgados en la entrepierna. Esto podría generar un efecto ‘paracaídas’, potencialmente añadiendo hasta 5-6 metros a la distancia del salto, según expertos citados por la Federación Internacional de Esquí y Snowboard (FIS).
Aunque el ácido hialurónico no está prohibido por la Agencia Mundial Antidopaje (WADA), ya que no mejora directamente el rendimiento físico del atleta, podría considerarse una manipulación de equipo o trampa técnica. La WADA ha anunciado que investigará cualquier evidencia concreta, mientras que la FIS ha calificado las acusaciones como un ‘rumor salvaje’ sin pruebas hasta ahora. Las fuentes de la federación aseguran no tener indicios reales de esta práctica en los actuales Juegos Olímpicos, aunque han endurecido controles y podrían repetir mediciones si se presenta una denuncia formal.
Este escándalo ha generado numerosos memes, burlas en redes sociales y debates éticos en la prensa internacional (RTVE, The Guardian, BBC, El Comercio, Ara, entre otros). Algunos ven esto como una obsesión exagerada por detalles minúsculos en un deporte de élite; otros lo consideran un ejemplo del extremo a que se llega para buscar pequeñas ventajas. Mientras tanto, los saltadores de esquí compiten bajo la sombra de este ‘escándalo de la entrepierna’, que ha eclipsado el aspecto deportivo y afectado la imagen del evento.
¿Se trata de dopaje técnico o exageración mediática? La investigación sigue abierta, pero el ‘Penisgate’ ya es el tema más viral de estos Juegos Olímpicos de Invierno.



