La NASA confirma que las galaxias colisionarán dentro de 4 mil millones de años, formando una nueva y enorme galaxia elíptica
Los científicos ya han identificado el próximo gran evento cósmico que cambiará nuestro entorno galáctico: la colisión entre la Vía Láctea y Andrómeda, un encuentro inevitable que ocurrirá en aproximadamente cuatro mil millones de años, según astrónomos de la NASA.
Andrómeda, también conocida como M31, es la galaxia espiral más cercana a nosotros y se encuentra actualmente a 2.5 millones de años luz de distancia. Sin embargo, se dirige hacia la Vía Láctea a una velocidad de más de 400 mil kilómetros por hora, impulsada por la atracción gravitacional mutua y la influencia de la materia oscura que las rodea.
Colisión confirmada por el Hubble
Durante casi un siglo, los científicos debatieron si Andrómeda simplemente pasaría cerca de la Vía Láctea o colisionaría directamente. La respuesta llegó gracias al Telescopio Espacial Hubble, que midió con precisión el movimiento lateral de la galaxia vecina.
El equipo liderado por Roeland van der Marel, del Instituto de Ciencia del Telescopio Espacial, confirmó que el escenario más probable es una colisión frontal directa, basándose en observaciones realizadas a lo largo de más de siete años.
Las simulaciones basadas en estos datos indican que tras el impacto inicial, las dos galaxias tardarán otros dos mil millones de años en fusionarse completamente bajo la fuerza de la gravedad.
El destino del Sistema Solar
Aunque el término “choque” suene catastrófico, los astrónomos aclaran que no habrá colisiones entre estrellas, ya que las separa enormes distancias.
Sin embargo, la estructura de la Vía Láctea cambiará radicalmente: sus brazos espirales desaparecerán, las estrellas serán lanzadas a nuevas órbitas y el Sol —junto con el Sistema Solar— podría moverse mucho más lejos del centro galáctico.
Las simulaciones predicen que, antes del impacto, Andrómeda llenará el cielo nocturno, y su fuerza gravitacional distorsionará la Vía Láctea, generando una intensa formación de nuevas estrellas.
Una nueva galaxia: “Milkómeda”
Tras la fusión final, el resultado será una galaxia elíptica colosal, apodada por los astrónomos como “Milkómeda”, combinación de Milky Way y Andromeda.
En ese nuevo escenario cósmico, nuestro cielo mostrará dos núcleos galácticos brillantes que finalmente se unirán en un solo resplandor.
También se espera que la galaxia Triangulum (M33), una compañera menor de Andrómeda, participe en el evento, posiblemente uniéndose más tarde a la fusión o colisionando antes con la Vía Láctea.
Un espectáculo inevitable del cosmos
Aunque el Universo se expande a ritmo acelerado, las colisiones galácticas siguen ocurriendo entre aquellas unidas gravitacionalmente, como es el caso de Andrómeda y la Vía Láctea.
Este evento, aseguran los científicos, será un espectáculo de escala inimaginable: una danza estelar que recordará que incluso las estructuras más grandes del cosmos están en constante movimiento y transformación.




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