nvestigadores de la Universidad de Guadalajara presentaron al senador Carlos Lomelí Bolaños un diagnóstico técnico sobre el riesgo de inundaciones en la Zona Metropolitana. Las cifras son contundentes: la ciudad tiene hoy 600 zonas inundables activas, de las cuales 200 son consideradas de alta peligrosidad porque combinan alta frecuencia, láminas de agua superiores a 50 centímetros y corrientes con velocidad suficiente para arrastrar personas y vehículos.
En los años setenta Guadalajara tenía 30 zonas inundables. En los noventa eran 75. En los últimos seis años aparecieron 30 zonas nuevas. El sistema hidráulico de la ciudad fue diseñado en los años setenta y solo tiene capacidad para captar el 20 por ciento del agua que cae en cada tormenta. El 90 por ciento de los arroyos del Valle de Atemajac desaparecieron bajo casas y centros comerciales.
El riesgo se agudiza con el Mundial 2026. El 70 por ciento de las tormentas en Guadalajara ocurre en el horario en que los aficionados se trasladan a los estadios y puntos de reunión, y la temporada de lluvias podría adelantarse a la segunda quincena de junio. Las zonas más peligrosas incluyen López Mateos, Patria, Federalismo, Arroyo Seco, El Garabato y el canal de Las Pintas en Tlajomulco. El año pasado hubo muertes en El Rosario, San Juan de Ocotán y La Martinica.
El senador Lomelí recibió el estudio y se comprometió a presentarlo al Senado, al gobierno de Jalisco y a las instancias federales para gestionar recursos. Los investigadores proponen un mapa integral de inundaciones, modificaciones al Código Urbano, pozos profundos de absorción, infraestructura verde y azul al estilo de las ciudades esponja y un sistema de alerta hídrica en tiempo real.




