Las familias mexicanas enfrentan un nuevo desafío económico este fin de semana debido al drástico aumento en el precio de productos esenciales, principalmente el tomate rojo y el aguacate. Este fenómeno, bautizado por comerciantes como el «Efecto Tomate», está generando una presión inflacionaria directa en el presupuesto destinado a la alimentación básica en los hogares de todo el país.
El incremento ha obligado a consumidores y pequeños negocios de comida a reducir sus compras o buscar alternativas, afectando la dieta diaria y la rentabilidad de sectores gastronómicos populares.
Causas detrás del incremento
Expertos y locatarios de las principales centrales de abasto coinciden en que factores climáticos extremos son los responsables de esta crisis de precios:
-
Sequía Prolongada: La falta de lluvias en las zonas productoras del centro y norte del país ha mermado la producción, reduciendo la oferta disponible.
-
Olas de Calor: Las temperaturas extremas han provocado un retraso significativo en los ciclos de cosecha, quemando parte de los cultivos o impidiendo que el fruto alcance el tamaño y calidad adecuados para su distribución.
Panorama de precios en el país
La situación es especialmente crítica en las entidades del norte de la República, donde los costos de logística se suman a la escasez:
-
Récord en el Norte: En estados fronterizos y regiones del noreste, el kilo de tomate rojo ha alcanzado los 65 pesos, una cifra alarmante comparada con los promedios de meses anteriores.
-
Aguacate al alza: El llamado «oro verde» también mantiene una tendencia alcista, superando los 90 pesos en diversas cadenas de supermercados y mercados locales.
«Ya no se puede comprar por kilo, ahora la gente pide por pieza o apenas lo necesario para el día. El calor nos está pegando a todos, desde el que siembra hasta el que cocina», comentó un comerciante de la Central de Abasto de la CDMX.




