Un diagnóstico ciudadano elaborado por 23 colectivos y organizaciones civiles, con apoyo académico del ITESO, reveló que el agua que distribuye el SIAPA en la Zona Metropolitana de Guadalajara representa un riesgo sanitario para la población. El análisis abarcó 42 muestras tomadas en al menos 24 colonias de la metrópoli.
Los hallazgos son graves: 41 de las 42 muestras no contienen cloro residual, la sustancia que elimina bacterias durante la distribución. También se detectaron metales pesados como plomo y aluminio, así como fluoruros, nitratos y bacterias de origen fecal en dos colonias. Los investigadores del ITESO advirtieron que estos elementos pueden provocar enfermedades gastrointestinales, daños neurológicos, afectaciones óseas y problemas renales, especialmente en población vulnerable.
Las colonias con mayor afectación reportada son Pinar de la Calma, Miravalle y Jardines del Country, aunque el problema se distribuye en distintos puntos de Guadalajara, Zapopan, Tonalá y Tlaquepaque. En 30 días el SIAPA acumuló 642 quejas ciudadanas por agua con mal olor, coloración oscura, cobros elevados y cortes en el suministro.
La administración de Movimiento Ciudadano en Jalisco no ha podido garantizar agua limpia en la ZMG. El cambio de director del SIAPA no resolvió el problema estructural: la red está deteriorada y el organismo opera sin los controles mínimos de potabilización. Las organizaciones civiles exigen al gobierno del estado emitir alertas sanitarias por zonas, garantizar suministro de agua segura con medidas de emergencia y abrir una reestructuración profunda del SIAPA con participación ciudadana y enfoque de derechos humanos.




