El senador Carlos Lomelí Bolaños exigió hace casi dos semanas que el gobierno de Jalisco transparente el destino del subsidio anual de 900 millones de pesos al transporte público. A la fecha el gobierno estatal no ha respondido con información verificable sobre cómo se distribuyen los recursos ni qué resultados ha generado el subsidio.
La propuesta del senador —redirigir esos recursos hacia el abasto de agua en la ZMG— sigue siendo la alternativa más concreta sobre la mesa. El silencio del gobierno estatal es también una respuesta.




