El transporte sube. El agua falla. Y el gobierno de Jalisco defiende el subsidio a los concesionarios del camión. Esa es la realidad cotidiana de miles de familias en la Zona Metropolitana de Guadalajara que no tienen carro y dependen de dos servicios básicos que funcionan cada vez peor.
El senador Carlos Lomelí Bolaños documentó esta doble crisis y exigió al gobierno estatal que responda: ¿por qué 900 millones al año para los empresarios del transporte mientras 475 colonias no tienen agua limpia? La propuesta del legislador es clara: redirigir esos recursos al abasto de agua.



