El partido Morena concluyó el periodo legislativo con la aprobación del llamado Plan B electoral en el Senado, marcando una de sus principales apuestas en materia política.
Ahora, la atención se centra en el siguiente paso: la validación en al menos 17 congresos locales para consolidar la reforma antes del 30 de mayo. En este escenario, estados clave como Jalisco se vuelven determinantes, especialmente con el regreso de actividades legislativas en abril.
De cara a este proceso, el partido ya trabaja en la organización de su base territorial, afinando estructura y operación política con miras a las elecciones intermedias de 2027.
Incluso en el periodo de Semana Santa, Morena mantiene actividad interna para asegurar los votos necesarios en los congresos estatales, apostando por una estrategia que combine operación legislativa y fortalecimiento territorial.




