Morena logró la aprobación del llamado “Plan B” de la reforma electoral en el Senado de la República, cerrando así una semana legislativa intensa en la que el partido avanzó con su propia agenda y sin desviar su rumbo político.
La reforma incluye medidas como la reducción de privilegios para funcionarios electorales, la implementación de topes en los congresos locales y la proyección de la revocación de mandato hacia 2027 como un mecanismo de participación ciudadana.
Desde la mayoría legislativa, se destacó que el partido cumplió con lo planteado, impulsando cambios que, aseguran, buscan hacer más eficiente el sistema electoral y fortalecer la participación ciudadana.
Con esta aprobación, Morena reafirma su capacidad de operación política en el Senado, consolidando una estrategia basada en votos y método para avanzar en su agenda de transformación.




