Este lunes, el llamado “Plan B” de la reforma electoral se discute en comisiones del Senado de la República, en un contexto donde Morena cuenta con los votos necesarios para impulsar su avance legislativo.
La propuesta plantea cambios enfocados en reducir privilegios dentro del sistema electoral, promover una mayor participación ciudadana y aplicar una política de austeridad en el gasto destinado a procesos electorales.
Entre los puntos centrales se encuentra la reestructuración de áreas administrativas, ajustes presupuestales y medidas que buscan hacer más eficiente el uso de recursos públicos en materia electoral.
El debate en comisiones será clave para definir el alcance de la reforma, que ha generado distintas posturas entre fuerzas políticas, mientras el bloque mayoritario avanza con su agenda en el Senado.




