Las fuertes precipitaciones de las últimas semanas han dejado un panorama complicado en las calles de Guadalajara: el Ayuntamiento ha detectado más de 300 baches (algunos convertidos en verdaderos socavones) que deterioran el pavimento y ponen en riesgo a conductores y peatones.
Según el concejal de Infraestructuras y el equipo municipal, las lluvias han agravado el desgaste en vialidades principales como Fernández Iparraguirre, calle Méjico, Batalla de Trafalgar, Francisco Aritio y el túnel de la carretera de Cabanillas, entre otras. El agua se filtra en grietas, debilita el asfalto y, con el tráfico, genera estos agujeros que obligan a los automovilistas a «esquivar baches» diariamente.
El Ayuntamiento ya está señalizando los puntos críticos y ha activado un plan intensivo de reparación que comenzará la próxima semana (cuando cese la lluvia). El objetivo: solventar alrededor del 90% de los baches en un plazo aproximado de dos semanas (15 días). No se podrá trabajar en días lluviosos, pero el compromiso es actuar de forma completa y rápida una vez mejore el tiempo.
Además, se renueva la calle Zaragoza como parte de obras complementarias. Autoridades invitan a la ciudadanía a reportar nuevos baches para priorizar intervenciones.
Este problema es recurrente en temporadas de lluvias intensas, donde el agua acumulada y el tráfico pesado agravan el deterioro del pavimento envejecido. ¡Maneja con precaución en la ciudad!





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